Continua la polémica por el memorandum de acuerdo con China

Desde fines del 2019 se viene hablando del interés chino por invertir en Argentina para producir cerdos a gran escala. En enero de este año, se anunció oficialmente que las negociaciones bilaterales estaban en marcha. La polémica entre ambientalistas, gobierno y productores locales empezo a manifestarse.

Generales Infocerdo.com 26 de julio de 2020
Felipe Sola y Pelota
Felipe Solá, ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación Argentina; es quien está a cargo de las negociaciones

Se hablan de inversiones que rondarían los U$S 27.000 millones en los próximos 4 a 8 años, “con el objetivo de generar exportaciones de carne de cerdo y derivados por más de U$S 20.000 millones anuales a partir de 2024/2028. El acuerdo se hizo con la orientación estratégica de Biogénesis Bagó”, informábamos en febrero. “Se trata de pasar en la producción de cerdos de la Argentina de 6 millones de cabezas actuales a 100 millones en un plazo de 5 a 8 años, lo que implica multiplicar 12 veces el stock porcino del país”.

La aparición de la Peste Porcina Africana en Asia jaqueó la producción de China, el primer productor y consumidor de carne de cerdo del mundo. Actualmente, su stock se redujo en más de un 50%.
La alternativa de producir cerdos en otros rincones del mundo en los que están dadas las condiciones para hacerlo, es más que viable para los chinos.

Argentina es uno de los mejores lugares del mundo para producir cerdos por varios factores: la disponibilidad de materias primas de alta calidad a bajo costo -como maíz y soja-, el excelente status sanitario con que cuenta el país, la calidad y cantidad de agua disponible, sus excepcionales condiciones ecológicas, la gran cantidad de superficie y la baja densidad poblacional, entre otros.

El pasado 6 de julio pasado, la cancillería argentina difundió una comunicación entre el ministro Felipe Solá y el ministro de Comercio chino, Zhong Shan, y anunció una “asociación estratégica” entre ambos países, referida a la producción de carne porcina con una “inversión mixta entre las empresas chinas y las argentinas” para “producir 9 millones de toneladas de carne porcina de alta calidad”. 

A partir de allí empezó a tratarse el impacto de dicha inversión en  la producción de la Argentina. Mientras los ambientalistas lo plantean como algo negativo, para el Gobierno y un sector de la actividad privada es trabajo y dólares. Por su parte, mayoritariamente el sector porcino, integrado por pequeños y medianos productores  se mantiene en alerta.

Desde el ambientalismo pusieron el tema en agenda a través de un video  de la periodista ambientalista, Soledad Barrutti. Allí trata de “infierno” a las granjas de cerdos y, con cuestionables conocimientos sobre la actividad advierte que nos convirtiriamos en “una factoría de cerdos para China” , y que eso sería “suicida”.

Bajo la premisa “No queremos transformarnos en una factoría de cerdos para China ni en una fábrica de nuevas pandemias”, se inició una campaña de firmas que busca frenar el potencial acuerdo y que avanza sumando adhesiones.

Desde el sector porcino, algunos representantes de pequeños y medianos productores de cerdos de Argentina, manifestaron su preocupación por lo que el desembarco chino podría significar para el mercado de la carne local si es que la misma se volcara al mercado local por algún incidente..

El Centro de Información de Actividades Porcinas (CIAP), conformado por INTA y nueve universidades de Argentina y Uruguay, en un acertado comunicado, preguntó: “¿Qué instrumentos de salvaguarda tendrá el mercado nacional? ¿Qué pasará con los pequeños y medianos productores? ¿Qué exigencias tendrán los inversores en cuanto a localización, infraestructura, utilización de recursos y otros condicionamientos? ¿Cómo se protegerá el estatus sanitario de la Argentina ante semejante crecimiento? ¿Será una fuente de trabajo para los argentinos?”.  

Además, el CIAP reclamó mayor participación de los sectores políticos y de todos los actores de la cadena porcina en el proceso de toma de decisiones.

El presidente de la Mesa Nacional de las Carnes, Dardo Chiesa, nos manifestó “El secretario de Ganadería, José María Romero, nos expresó que estas plantas estarían exclusivamente destinadas hacia China, sin interferir el mercado interno, que es importante para nosotros”.  Chiesa destaco la importancia de las inversiones extranjeras, siempre y cuando sean bajo legislación argentina y con personal local. “Si dan trabajo a los argentinos no tenemos ningún problema”.

El presidente del consorcio exportador de cerdos ArgenPork, Guillermo Proietto, señaló que ya están trabajando para el crecimiento de la industria porcina y la cantidad de madres. Pero sostuvo que se necesita financiamiento con líneas específicas y condiciones acordes. “El empresario argentino está predispuesto a invertir en madres, pero se necesita financiamiento adecuado y resolver la recuperación del IVA en el sector”.

Según Proietto, es importante que el desarrollo de la industria porcina lo realicen empresas argentinas. “Hay mucho para crecer y desarrollarse en este tema y tiene que ser de la mano de empresas argentinas o en combinación con extranjeras”, opinó.

Por su parte, Dardo Chiesa volvió a insistir con el capital de trabajo argentino. “Dentro de las granjas deben trabajar argentinos, con mano de obra local y leyes argentinas”, apuntó el presidente de la Mesa de las Carnes.

Desde el Gobierno, Felipe Sola delego en su vicecanciller Jorge Neme las negociaciones, y fue el mismo Neme quien nos brindó precisiones sobre  el tema acerca de las condiciones que esta planteando la Argentina en las negociaciones. “Una de las condiciones que intenta imponer el gobierno argentino es que las nuevas plantas tengan en todos  los casos un socio argentino, ya sea una empresa, una cooperativa o directamente productores. La Cancillería solo negocia para imponer un marco general”, nos comento.

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Asimismo , Neme nos adelanto que el gobierno argentino también demandó al gobierno de China que las nuevas granjas porcinas no se instalen en zonas centrales de la Argentina (la región pampeana) sino que el lugar de radicación se defina de común acuerdo en las provincias más postergadas del norte y el litoral, como Salta, Tucuman, Corrientes, Formosa, Chaco, entre otras.

El tema seguirá abierto y en pleno debate mientras no haya precisiones sobre el mismo y una clara comunicación al respecto. (Infocerdo.com}