
En Venezuela, desarrollan un alimento alternativo para cerdos con moringa y residuos agroindustriales

Caracas, Venezuela/ - En un contexto donde la alimentación representa entre el 60% y el 70% de los costos de producción porcina, investigadores y estudiantes del estado Zulia, en Venezuela, avanzan en el desarrollo de un alimento alternativo para cerdos elaborado con materias primas disponibles en la región. La iniciativa es impulsada por la Fundación Instituto Zuliano de Investigaciones Tecnológicas (Inzit), organismo dependiente del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología (Mincyt), en conjunto con alumnos de la especialidad agropecuaria de la Unidad Educativa Cacique Mara, ubicada en el municipio La Cañada de Urdaneta. El objetivo es formular un alimento con alto valor nutricional que permita cubrir los requerimientos biológicos de los animales utilizando recursos locales, reduciendo la dependencia de balanceados comerciales y ofreciendo una alternativa más económica para los pequeños productores.
El objetivo es formular un alimento con alto valor nutricional que permita cubrir los requerimientos biológicos de los animales utilizando recursos locales, reduciendo la dependencia de balanceados comerciales y ofreciendo una alternativa más económica
Residuos agroindustriales y recursos del territorio
Para la elaboración del alimento, el equipo de investigación recurrió a una combinación de residuos agroindustriales, utilizados como fuente de proteína, y materias primas no convencionales propias de la región, entre ellas moringa (Moringa oleifera), quinchoncho (Cajanus cajan) y platanitos de cují. Todas las formulaciones fueron analizadas por el Laboratorio de Bromatología de la Coordinación de Agroalimentación y Ambiente del Inzit, que evaluó el contenido nutricional de cada ingrediente para garantizar un producto balanceado. La incorporación de estos recursos no solo busca reducir costos, sino también aprovechar materiales que habitualmente tienen escaso valor económico, promoviendo un modelo de economía circular dentro de la producción agropecuaria.
La incorporación de estos recursos no solo busca reducir costos, sino también aprovechar materiales que habitualmente tienen escaso valor económico, promoviendo un modelo de economía circular dentro de la producción agropecuaria.
Una alternativa para pequeños productores

Según explicó Willy Gómez, profesional de investigación y tutor del proyecto, la alimentación continúa siendo el principal desafío económico para la porcicultura. "La cría porcina se enfrenta actualmente a elevados costos, siendo la alimentación el principal factor de producción. Con estas iniciativas, los pequeños productores obtienen una alternativa viable para no depender de insumos comerciales costosos, utilizando recursos que a menudo se desprecian", señaló. El investigador destacó además que el proyecto fortalece el extensionismo agrícola, ya que acerca el trabajo científico a los productores y facilita la transferencia de conocimientos y tecnologías desarrolladas en los laboratorios hacia el campo.
La moringa gana protagonismo en la alimentación animal

Uno de los componentes más destacados de la formulación es la moringa, una especie vegetal reconocida por su elevado contenido de proteínas, vitaminas y minerales. Diversos estudios desarrollados en países tropicales indican que sus hojas pueden reemplazar parcialmente fuentes tradicionales de proteína, como la harina de soja, sin afectar significativamente el desempeño productivo de los cerdos, siempre que las dietas estén correctamente formuladas. El quinchoncho, otra de las especies utilizadas, también aporta proteínas y se adapta fácilmente a las condiciones climáticas del trópico, mientras que los platanitos de cují representan una fuente energética disponible localmente.
Ciencia, educación y producción
Además de su impacto productivo, el proyecto constituye una experiencia de formación para estudiantes de nivel medio, quienes participan activamente en la formulación y evaluación del alimento junto con investigadores del Inzit. La propuesta forma parte de una estrategia más amplia que el instituto desarrolla para promover tecnologías agrícolas sostenibles. Entre otras líneas de investigación, el organismo trabaja en el desarrollo de nanofertilizantes de liberación controlada y bioinsumos para el control biológico de plagas, con el objetivo de mejorar la productividad agrícola y reducir la dependencia de insumos externos.
Con esta iniciativa, la Fundación Inzit busca demostrar que el aprovechamiento de recursos locales, combinado con investigación científica y transferencia tecnológica, puede convertirse en una herramienta para fortalecer la producción porcina, disminuir costos y avanzar hacia sistemas agropecuarios más sostenibles. (Infocerdo)


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